UATEMALA
• Crímenes cometidos por grupos paramilitares clandestinos no son objeto de investigación judicial
• Grupos pro justicia, con testimonios de participación de empresarios y finqueros en estos hechos
Los procesos que buscan justicia por los crímenes de la guerra en Guatemala han perseguido principalmente a los funcionarios de Estado y los oficiales del Ejército de entonces. Mientras que las cortes internacionales pretenden juzgar a los que fueron responsables por diseñar las políticas de represión contra su población, pocos observan la complicidad de grupos que clandestinamente apoyaron la ejecución de estas políticas. Además del militarizado sector político, también intervino en la guerra el gobierno estadounidense y grupos nacionales de empresarios, algunos de los cuales todavía ostentan una cuota de poder.
UNA CADENA DE IMPLICADOS EN CRÍMENES . De acuerdo con el informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico ( CEH ), a partir de 1978, empiezan a agudizarse las violaciones a derechos humanos contra la población del país. La violencia se institucionaliza, y se convierte en la política de Estado para acabar con la guerrilla.
La reciente orden de captura girada por el Juez español, Santiago Pedraz , se remite a un grupo de militares que ocupaban cargos públicos durante la etapa más represiva de la guerra: General José Efraín Ríos Montt , jefe de Estado (1982-1983), General Óscar Humberto Mejía Víctores , jefe de Estado (1983-1986), Fernando Romeo Lucas García , presidente (1978-1982), Benedicto Lucas , jefe del Estado Mayor del Ejército en dicho período, Aníbal Guevara Rodríguez , ministro de la Defensa en período de Lucas , Donaldo Álvarez Ruiz , ministro de Gobernación en la misma época, Germán Chupina Barahona , director de la policía durante el gobierno de Lucas , y Pedro García Arredondo , Jefe del Comando 6 de la Policía Nacional , también en la época de Lucas .
Sin embargo, los diferentes obstáculos que el sistema de justicia nacional ha enfrentado para llevar a los tribunales a ex funcionarios públicos y ex militares, podrían ser una de las principales dificultades que se presentan para investigar a todos los implicados en violaciones a derechos humanos enN la guerra. Así lo consideró Miguel Ángel Albizures , quien durante años ha trabajado con organizaciones de búsqueda de justicia: en el caso de Dos Erres, en tiempo de Ríos Montt, hay como 17 militares acusados, pero parten del teniente que estaba en el destacamento militar, que fue el que dirigió. De ahí va subiendo en orden jerárquico, y quienes dieron las órdenes.
El informe de la CEH también da cuenta de que la participación en violaciones a derechos humanos no está solamente limitada a ex funcionarios públicos y militares de la época. La síntesis estadística de dicho informe señala que el Ejército de Guatemala fue responsable del 85% de estas faltas, mientras un 3% de la responsabilidad recae sobre la guerrilla. El informe determinó que el 93% es responsabilidad del Estado guatemalteco, y existe un 4% de los crímenes cuya responsabilidad no está determinada.
El problema está en los casos donde hay gente de dinero que financió totalmente esto, y que tenían en todo caso grupos de matones en la fincas, porque esto sí existía, como actualmente. Pero demostrar la responsabilidad de ellos es difícil, aunque hemos buscado, no es fácil, pero sí hay complicidad, dijo Albizures.
ESCONDIDOS EN LA HISTORIA . Los hechos violentos documentados dejan algunas pistas en los que aparecen vinculados grupos contrainsurgentes clandestinos, que se supone fueron integrados por civiles y militares, entre los que destacan los escuadrones de la muerte.
El libro , Huehuetenango: historia de una guerra , de Paul Kobrak , señala que desde los años 60 y 70 apareció un escuadrón de la muerte llamado Mano Blanca . Según el libro, uno de los fundadores del grupo es Walter Widmann , padre de Wendy Widmann de Berger, hoy primera dama de la nación.
Sin duda, quien más huella ha dejado de su participación en estos grupos clandestinos fue Mario Sandoval Alarcón , quien desde el inicio de la década de la llamada Revolución (1944-1954), realizó acciones encaminadas a terminar con el comunismo , incluso en esa época, actuó clandestinamente, según lo afiman textos del Movimiento de Liberación Nacional ( MLN ), partido anticomunista que él fundó.
El libro de Carlos Cáceres , Aproximación a Guatemala , cita unas reveladoras declaraciones de Sandoval Alarcón : Nosotros, los de la Liberación , somos el grupo de vanguardia que principió el terror. El Ejército estaba desmoralizado por las guerrillas el año pasado hasta que organizamos la Mano Blanca .
De acuerdo con Albizures , el objetivo de los escuadrones de la muerte era destruir la acción legal: el movimiento sindical, estudiantil, expresiones religiosas del área rural y urbana, a profesionales, catedráticos y periodistas . Sus crímenes más comunes fueron las ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas .
Un organigrama sobre la red de inteligencia presentado por la CEH (Tomo II, pág. 527), enlaza directamente al sector de inteligencia del Estado Mayor de la Defensa Nacional ( D-2 ), con los escuadrones de la muerte, y a éstos los vincula con grupos de extrema derecha .
Al investigar sobre quiénes conformaron estos grupos de extrema derecha, se puede identificar también a una serie de grupos relacionados con la lucha anticomunista, que incluso, rebasan las fronteras nacionales.
Pocos meses después de haber renunciado del gobierno de Lucas , el ex vicepresidente de la República , Francisco Villagrán Kramer , en una entrevista realizada el 4 de febrero de 1981 con la BBC de Londres , acusó a líderes del sector privado de Guatemala de participar en los escuadrones. En la entrevista, citada en el libro Under the Eagle , de Jenny Pearce , Villagrán señaló que 10 a 15 miembros de la Asociación Amigos del País, estuvieron estrechamente vinculados con el terror organizado .
La asociación Amigos del País ha estado conformada por personas de la clase económica más poderosa del país. Entre sus miembros se conocen a Walter Widmann , Manuel Ayau Cordón , Roberto Alejos Arzú , Jorge Serrano Elías , ex presidente de la República , Juan Francisco Reyes López , ex vicepresidente, Julio Matheu Dúchez , ex ministro de Economía en el gobierno de Ríos Montt , y Juan Maegli * .
Diversas fuentes documentales dan cuenta que el empresario estadounidense John Clinton Trotter , también fue miembro de Amigos del País , en el tiempo que fue dueño de la franquicia de Coca-Cola en Guatemala, y diversos testimonios lo vinculan con los diferentes grupos anticomunistas.
Albizures en su libro Tiempo de sudor y lucha , señala como amigos de Trotter a Manuel Ralda Ochoa (agroexportador), el general Carlos Arana Osorio , ex presidente electo por el MLN en 1970, y Alejos Arzú , quien habría dado su finca para el entrenamiento de exiliados cubanos para la invasión de Bahía de Cochinos (Cuba) en 1960.
De acuerdo con una investigación de Jonathan Marshall , titulada Equipos secretos y operaciones cubiertas en la era Reagan , se señala que Trotter buscó apoyo económico de empresarios guatemaltecos afines al candidato presidencial de los Estados Unidos, Ronald Reagan , para apoyar su campaña.
Villagrán Kramer en la entrevista a la BBC declaró que algunos empresarios le confesaron haber dado ese apoyo, unos US$10 millones, mientras REMHI señala que fue de US$2 millones. De acuerdo con este último documento, Alejos Arzú y Manuel Ayau se reunieron con el presidente Reagan para discutir los lineamientos de la nueva administración hacia Guatemala .
El libro de William Blum , A sesinando la Esperanza , relata la etapa en que Reagan del Partido Republicano asume la presidencia y retoma la ayuda militar a Guatemala que había suspendido el anterior mandatario, Jimmy Carter .
En dicho texto se cita al conocido periodista Jack Anderson , quien expuso que la CIA preparó entrenamientos secretos a fuerzas de seguridad en Guatemala en 1981 . En el período de Reagan se incrementó en el Ejército el número de helicópteros (de ocho a 27) y se envió de nuevo a oficiales a entrenar a la Escuela de las Américas en Panamá, según escribió Blum .
Ayau , por su parte, reconoció a Inforpress que su reunión con Reagan fue gracias a la gestión de Trotter , pero afirmó no tener conocimiento de grupos constrainsurgentes. De un Ejército Secreto Anticomunista nunca tuve conocimiento. Quizá existió pero no me extrañaría que fuera ficción de los comunistas y exageración de los anticomunistas . Agregó que: mi relación (con Amigos del País) fue por respaldar a quienes la organizaron que eran amigos míos. Mi participación nunca fue activa .
No obstante sus declaraciones, Ayau es mencionado en el libro de Luis Solano , Petróleo y Minería en las Entrañas del Poder , no sólo por participar en Amigos del País sino en la Fundación para la Libertad , que también apoyó financieramente la campaña de Reagan .
Por otro lado, Trotter , al mando de la Coca-Cola en el país, se opuso a las demandas laborales del sindicato de su empresa, de la que se señaló que algunos miembros tenían relación con el Partido Guatemalteco del Trabajo ( PGT ), y las Fuerzas Armadas Rebeldes ( FAR ). Frente a estos antecedentes y a las demandas que planteaban, Trotter reforzó su equipo de seguridad y contrató a Policía Militar Ambulante ( PMT ) para hacer esta tarea. Asimismo, tenía como jefe de su personal al ex teniente Francisco Javier Rodas . Se dice que el Estado, junto con Trotter y sus jefes de departamentos, sostenían reuniones en las que buscaban tener mayor control de los empleados.
Por parte del Estado participaba en las reuniones Germán Chupina Barahona. En diferentes fechas, varios líderes de este sindicato fueron asesinados, según el informe de la CEH , el cual publicó las amenazas firmadas por el Ejército Secreto Anticomunista ( ESA ), grupo clandestino, que por secreto a voces también se conoció como el Ejército de Sandoval Alarcón .
La Coordinadora de Organizaciones Comerciales, Agrícolas, Industriales y Financieras ( CACIF ) ha sido señalada de ser parte de los planes anticomunistas que incluían operaciones represivas.
Albizures apunta en su libro que durante el período del presidente Kjell Laugerud , cuyo vicemandatario fue Sandoval Alarcón , se dio una serie de ejecuciones extrajudiciales contra líderes sindicales y asesores legales como: Luis de La Rosa (magisterio), Jesús López , de CAVISA (industria de vidrio), Mario López Larrave y Víctor Paniagua . Estos actos, según Albizures , era parte de un plan del CACIF y el MLN , de asesinar al menos mil dirigentes sindicales.
El REHMI también señala a esta organización de la cúpula empresarial del país. En los meses previos a mayo de 1980, el CACIF, junto con el Estado Mayor General (EMG), organizaron con grandes recursos El Plan de los Mil Días, una gigantesca campaña anticomunista cuyo objetivo era crear un clima que justificara la escalada de la brutal represión que se avecinaba .
LA JUSTICIA SIGUE ESPERANDO . Aunque las actividades de los escuadrones de la muerte se dieron en un marco de clandestinidad y con un posible apoyo de sectores al margen del Estado y el Ejército, esto no implica que a estos dos últimos estén libres de responsabilidad con relación a estas operaciones.
En las ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas relatadas en los informes de CEH y REMHI se refleja alguna conexión con entre los hechos y las fuerzas de seguridad. De acuerdo a las hipótesis presentadas en el caso de la Coca-Cola , Chupina , uno de los ocho militares solicitados por la justicia española, podría resultar implicado.
Casos como la muerte de Manuel Colom Argueta , vinculan a Donaldo Álvarez Ruiz , como uno de los que tuvo conocimiento previo del hecho, al igual que Pedro García Arredondo .
Según algunos analistas, desde el momento de la realización de los crímenes, se crearon las condiciones para que éstos quedaran en la impunidad. Prueba de ello es que en el período de Ríos Montt , haya sido él mismo quien colocó a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia ( CSJ ).
La actual presidenta del Colegio de Abogados, Yolanda Pérez , hizo planteamientos muy similares en una entrevista hecha por el Periódico (9/7/06): El sistema de justicia en Guatemala fue cómplice del Estado en esa guerra sucia. La misma judicatura guatemalteca no se ha logrado desembarazar de esa presión que ejercen los grupos de poder sobre la administración de justicia .
Cuando se refiere a los grupos de poder que ejercen presión, se podría hablar de aquellos aliados directamente a los ex militares que hoy están siendo reclamados por la justicia española. Pero, también podría referirse a los grupos de poder empresarial que ostentan el poder político, y que estuvieron en su momento relacionados con la lucha anticomunista que participaba en la represión en el país, agregó Pérez .
Juan Pablo Ozaeta
• Crímenes cometidos por grupos paramilitares clandestinos no son objeto de investigación judicial
• Grupos pro justicia, con testimonios de participación de empresarios y finqueros en estos hechos
Los procesos que buscan justicia por los crímenes de la guerra en Guatemala han perseguido principalmente a los funcionarios de Estado y los oficiales del Ejército de entonces. Mientras que las cortes internacionales pretenden juzgar a los que fueron responsables por diseñar las políticas de represión contra su población, pocos observan la complicidad de grupos que clandestinamente apoyaron la ejecución de estas políticas. Además del militarizado sector político, también intervino en la guerra el gobierno estadounidense y grupos nacionales de empresarios, algunos de los cuales todavía ostentan una cuota de poder.
UNA CADENA DE IMPLICADOS EN CRÍMENES . De acuerdo con el informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico ( CEH ), a partir de 1978, empiezan a agudizarse las violaciones a derechos humanos contra la población del país. La violencia se institucionaliza, y se convierte en la política de Estado para acabar con la guerrilla.
La reciente orden de captura girada por el Juez español, Santiago Pedraz , se remite a un grupo de militares que ocupaban cargos públicos durante la etapa más represiva de la guerra: General José Efraín Ríos Montt , jefe de Estado (1982-1983), General Óscar Humberto Mejía Víctores , jefe de Estado (1983-1986), Fernando Romeo Lucas García , presidente (1978-1982), Benedicto Lucas , jefe del Estado Mayor del Ejército en dicho período, Aníbal Guevara Rodríguez , ministro de la Defensa en período de Lucas , Donaldo Álvarez Ruiz , ministro de Gobernación en la misma época, Germán Chupina Barahona , director de la policía durante el gobierno de Lucas , y Pedro García Arredondo , Jefe del Comando 6 de la Policía Nacional , también en la época de Lucas .
Sin embargo, los diferentes obstáculos que el sistema de justicia nacional ha enfrentado para llevar a los tribunales a ex funcionarios públicos y ex militares, podrían ser una de las principales dificultades que se presentan para investigar a todos los implicados en violaciones a derechos humanos enN la guerra. Así lo consideró Miguel Ángel Albizures , quien durante años ha trabajado con organizaciones de búsqueda de justicia: en el caso de Dos Erres, en tiempo de Ríos Montt, hay como 17 militares acusados, pero parten del teniente que estaba en el destacamento militar, que fue el que dirigió. De ahí va subiendo en orden jerárquico, y quienes dieron las órdenes.
El informe de la CEH también da cuenta de que la participación en violaciones a derechos humanos no está solamente limitada a ex funcionarios públicos y militares de la época. La síntesis estadística de dicho informe señala que el Ejército de Guatemala fue responsable del 85% de estas faltas, mientras un 3% de la responsabilidad recae sobre la guerrilla. El informe determinó que el 93% es responsabilidad del Estado guatemalteco, y existe un 4% de los crímenes cuya responsabilidad no está determinada.
El problema está en los casos donde hay gente de dinero que financió totalmente esto, y que tenían en todo caso grupos de matones en la fincas, porque esto sí existía, como actualmente. Pero demostrar la responsabilidad de ellos es difícil, aunque hemos buscado, no es fácil, pero sí hay complicidad, dijo Albizures.
ESCONDIDOS EN LA HISTORIA . Los hechos violentos documentados dejan algunas pistas en los que aparecen vinculados grupos contrainsurgentes clandestinos, que se supone fueron integrados por civiles y militares, entre los que destacan los escuadrones de la muerte.
El libro , Huehuetenango: historia de una guerra , de Paul Kobrak , señala que desde los años 60 y 70 apareció un escuadrón de la muerte llamado Mano Blanca . Según el libro, uno de los fundadores del grupo es Walter Widmann , padre de Wendy Widmann de Berger, hoy primera dama de la nación.
Sin duda, quien más huella ha dejado de su participación en estos grupos clandestinos fue Mario Sandoval Alarcón , quien desde el inicio de la década de la llamada Revolución (1944-1954), realizó acciones encaminadas a terminar con el comunismo , incluso en esa época, actuó clandestinamente, según lo afiman textos del Movimiento de Liberación Nacional ( MLN ), partido anticomunista que él fundó.
El libro de Carlos Cáceres , Aproximación a Guatemala , cita unas reveladoras declaraciones de Sandoval Alarcón : Nosotros, los de la Liberación , somos el grupo de vanguardia que principió el terror. El Ejército estaba desmoralizado por las guerrillas el año pasado hasta que organizamos la Mano Blanca .
De acuerdo con Albizures , el objetivo de los escuadrones de la muerte era destruir la acción legal: el movimiento sindical, estudiantil, expresiones religiosas del área rural y urbana, a profesionales, catedráticos y periodistas . Sus crímenes más comunes fueron las ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas .
Un organigrama sobre la red de inteligencia presentado por la CEH (Tomo II, pág. 527), enlaza directamente al sector de inteligencia del Estado Mayor de la Defensa Nacional ( D-2 ), con los escuadrones de la muerte, y a éstos los vincula con grupos de extrema derecha .
Al investigar sobre quiénes conformaron estos grupos de extrema derecha, se puede identificar también a una serie de grupos relacionados con la lucha anticomunista, que incluso, rebasan las fronteras nacionales.
Pocos meses después de haber renunciado del gobierno de Lucas , el ex vicepresidente de la República , Francisco Villagrán Kramer , en una entrevista realizada el 4 de febrero de 1981 con la BBC de Londres , acusó a líderes del sector privado de Guatemala de participar en los escuadrones. En la entrevista, citada en el libro Under the Eagle , de Jenny Pearce , Villagrán señaló que 10 a 15 miembros de la Asociación Amigos del País, estuvieron estrechamente vinculados con el terror organizado .
La asociación Amigos del País ha estado conformada por personas de la clase económica más poderosa del país. Entre sus miembros se conocen a Walter Widmann , Manuel Ayau Cordón , Roberto Alejos Arzú , Jorge Serrano Elías , ex presidente de la República , Juan Francisco Reyes López , ex vicepresidente, Julio Matheu Dúchez , ex ministro de Economía en el gobierno de Ríos Montt , y Juan Maegli * .
Diversas fuentes documentales dan cuenta que el empresario estadounidense John Clinton Trotter , también fue miembro de Amigos del País , en el tiempo que fue dueño de la franquicia de Coca-Cola en Guatemala, y diversos testimonios lo vinculan con los diferentes grupos anticomunistas.
Albizures en su libro Tiempo de sudor y lucha , señala como amigos de Trotter a Manuel Ralda Ochoa (agroexportador), el general Carlos Arana Osorio , ex presidente electo por el MLN en 1970, y Alejos Arzú , quien habría dado su finca para el entrenamiento de exiliados cubanos para la invasión de Bahía de Cochinos (Cuba) en 1960.
De acuerdo con una investigación de Jonathan Marshall , titulada Equipos secretos y operaciones cubiertas en la era Reagan , se señala que Trotter buscó apoyo económico de empresarios guatemaltecos afines al candidato presidencial de los Estados Unidos, Ronald Reagan , para apoyar su campaña.
Villagrán Kramer en la entrevista a la BBC declaró que algunos empresarios le confesaron haber dado ese apoyo, unos US$10 millones, mientras REMHI señala que fue de US$2 millones. De acuerdo con este último documento, Alejos Arzú y Manuel Ayau se reunieron con el presidente Reagan para discutir los lineamientos de la nueva administración hacia Guatemala .
El libro de William Blum , A sesinando la Esperanza , relata la etapa en que Reagan del Partido Republicano asume la presidencia y retoma la ayuda militar a Guatemala que había suspendido el anterior mandatario, Jimmy Carter .
En dicho texto se cita al conocido periodista Jack Anderson , quien expuso que la CIA preparó entrenamientos secretos a fuerzas de seguridad en Guatemala en 1981 . En el período de Reagan se incrementó en el Ejército el número de helicópteros (de ocho a 27) y se envió de nuevo a oficiales a entrenar a la Escuela de las Américas en Panamá, según escribió Blum .
Ayau , por su parte, reconoció a Inforpress que su reunión con Reagan fue gracias a la gestión de Trotter , pero afirmó no tener conocimiento de grupos constrainsurgentes. De un Ejército Secreto Anticomunista nunca tuve conocimiento. Quizá existió pero no me extrañaría que fuera ficción de los comunistas y exageración de los anticomunistas . Agregó que: mi relación (con Amigos del País) fue por respaldar a quienes la organizaron que eran amigos míos. Mi participación nunca fue activa .
No obstante sus declaraciones, Ayau es mencionado en el libro de Luis Solano , Petróleo y Minería en las Entrañas del Poder , no sólo por participar en Amigos del País sino en la Fundación para la Libertad , que también apoyó financieramente la campaña de Reagan .
Por otro lado, Trotter , al mando de la Coca-Cola en el país, se opuso a las demandas laborales del sindicato de su empresa, de la que se señaló que algunos miembros tenían relación con el Partido Guatemalteco del Trabajo ( PGT ), y las Fuerzas Armadas Rebeldes ( FAR ). Frente a estos antecedentes y a las demandas que planteaban, Trotter reforzó su equipo de seguridad y contrató a Policía Militar Ambulante ( PMT ) para hacer esta tarea. Asimismo, tenía como jefe de su personal al ex teniente Francisco Javier Rodas . Se dice que el Estado, junto con Trotter y sus jefes de departamentos, sostenían reuniones en las que buscaban tener mayor control de los empleados.
Por parte del Estado participaba en las reuniones Germán Chupina Barahona. En diferentes fechas, varios líderes de este sindicato fueron asesinados, según el informe de la CEH , el cual publicó las amenazas firmadas por el Ejército Secreto Anticomunista ( ESA ), grupo clandestino, que por secreto a voces también se conoció como el Ejército de Sandoval Alarcón .
La Coordinadora de Organizaciones Comerciales, Agrícolas, Industriales y Financieras ( CACIF ) ha sido señalada de ser parte de los planes anticomunistas que incluían operaciones represivas.
Albizures apunta en su libro que durante el período del presidente Kjell Laugerud , cuyo vicemandatario fue Sandoval Alarcón , se dio una serie de ejecuciones extrajudiciales contra líderes sindicales y asesores legales como: Luis de La Rosa (magisterio), Jesús López , de CAVISA (industria de vidrio), Mario López Larrave y Víctor Paniagua . Estos actos, según Albizures , era parte de un plan del CACIF y el MLN , de asesinar al menos mil dirigentes sindicales.
El REHMI también señala a esta organización de la cúpula empresarial del país. En los meses previos a mayo de 1980, el CACIF, junto con el Estado Mayor General (EMG), organizaron con grandes recursos El Plan de los Mil Días, una gigantesca campaña anticomunista cuyo objetivo era crear un clima que justificara la escalada de la brutal represión que se avecinaba .
LA JUSTICIA SIGUE ESPERANDO . Aunque las actividades de los escuadrones de la muerte se dieron en un marco de clandestinidad y con un posible apoyo de sectores al margen del Estado y el Ejército, esto no implica que a estos dos últimos estén libres de responsabilidad con relación a estas operaciones.
En las ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas relatadas en los informes de CEH y REMHI se refleja alguna conexión con entre los hechos y las fuerzas de seguridad. De acuerdo a las hipótesis presentadas en el caso de la Coca-Cola , Chupina , uno de los ocho militares solicitados por la justicia española, podría resultar implicado.
Casos como la muerte de Manuel Colom Argueta , vinculan a Donaldo Álvarez Ruiz , como uno de los que tuvo conocimiento previo del hecho, al igual que Pedro García Arredondo .
Según algunos analistas, desde el momento de la realización de los crímenes, se crearon las condiciones para que éstos quedaran en la impunidad. Prueba de ello es que en el período de Ríos Montt , haya sido él mismo quien colocó a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia ( CSJ ).
La actual presidenta del Colegio de Abogados, Yolanda Pérez , hizo planteamientos muy similares en una entrevista hecha por el Periódico (9/7/06): El sistema de justicia en Guatemala fue cómplice del Estado en esa guerra sucia. La misma judicatura guatemalteca no se ha logrado desembarazar de esa presión que ejercen los grupos de poder sobre la administración de justicia .
Cuando se refiere a los grupos de poder que ejercen presión, se podría hablar de aquellos aliados directamente a los ex militares que hoy están siendo reclamados por la justicia española. Pero, también podría referirse a los grupos de poder empresarial que ostentan el poder político, y que estuvieron en su momento relacionados con la lucha anticomunista que participaba en la represión en el país, agregó Pérez .
Juan Pablo Ozaeta
Tags: liberal, liberales, capitalismo, libertad, anticomunismo
